Marilyn Manson @ Icónica Santalucía Sevilla Fest (Sevilla)
6 de Julio 2026
Había expectación. Mucha. La visita de Marilyn Manson al Icónica Santalucía Sevilla Fest no era un concierto más dentro del cartel del festival: era la única fecha andaluza de su gira «One Assassination Under God Tour» y suponía el regreso del artista a España en uno de sus momentos más comentados de los últimos años. La Plaza de España, abarrotada y convertida en un escenario de contrastes entre su monumental belleza y la estética decadente del cantante estadounidense, fue el escenario perfecto para una noche marcada por la intensidad.
La velada comenzó con los australianos VOWWS, encargados de abrir la noche con su habitual mezcla de rock industrial, electrónica y post-punk. Su propuesta, oscura y atmosférica, fue el aperitivo ideal antes de la llegada del protagonista.
Poco después de las diez y media, las luces se apagaron y una enorme ovación recibió a Marilyn Manson. Sin necesidad de largos discursos ni artificios innecesarios, el cantante apareció entre humo y luces blancas dando paso a «Nod If You Understand», primer golpe sobre la mesa de una actuación intensa y sin apenas pausas. Desde el primer minuto quedó claro que Manson había apostado por un repertorio equilibrado entre el presente y los grandes clásicos que marcaron a varias generaciones.
«Disposable Teens» y «Angel With the Scabbed Wings» desataron los primeros pogos entre un público completamente entregado, mientras «Great Big White World» aportó uno de los momentos más atmosféricos de la noche. La banda sonó compacta y potente, sosteniendo una actuación en la que el protagonismo recayó sobre la inconfundible presencia escénica del cantante.
El concierto continuó con «This Is the New Shit», recibida como un auténtico himno, antes de recuperar joyas menos habituales como «Dried Up, Tied and Dead to the World». Los temas recientes, con «Exit Wound» como principal representante, encajaron con naturalidad entre un repertorio dominado por los clásicos.
Uno de los momentos más emotivos llegó con «The Nobodies», coreada prácticamente de principio a fin por una Plaza de España convertida en un inmenso coro. Poco después, «Diary of a Dope Fiend» mantuvo la tensión antes de desembocar en «The Dope Show», una de las canciones más celebradas de toda la noche.
El tramo final fue una sucesión de éxitos. La inevitable «Sweet Dreams (Are Made of This)», versión del clásico de Eurythmics, hizo cantar incluso a los menos habituales del universo Manson, mientras «mOBSCENE» elevó nuevamente la intensidad.
Cuando parecía que todo había terminado, el artista regresó para encarar el desenlace definitivo. «The Beautiful People» convirtió la Plaza de España en una auténtica explosión de energía, con miles de voces acompañando cada estrofa de uno de los mayores himnos del rock de finales de los noventa. Uno de los instantes más celebrados llegó durante «Tourniquet», cuando Manson apareció desplazándose sobre unas largas muletas, recuperando una de las imágenes más icónicas asociadas a aquella canción y despertando la nostalgia entre sus seguidores.
Aunque la producción fue más sobria que en las grandes giras de su época dorada, la iluminación, las proyecciones y la ambientación oscura bastaron para construir un espectáculo visualmente muy efectivo. El protagonismo recayó sobre la música y sobre un artista que, a sus 57 años, parece haber recuperado buena parte de la confianza perdida.
Una poderosa versión de «Personal Jesus», de Depeche Mode, fue la que puso el punto final a una actuación contundente, elegante y muy bien recibida por el público.
El repertorio recorrió buena parte de su carrera, alternando clásicos de Antichrist Superstar, Mechanical Animals, Holy Wood o The Golden Age of Grotesque con composiciones más recientes de One Assassination Under God – Chapter 1. La selección funcionó como un recorrido por todas sus etapas, sin apenas momentos de respiro y con un público entregado desde el principio hasta el final.
Más allá del espectáculo visual, Marilyn Manson demostró que sigue sabiendo construir conciertos donde la teatralidad, la oscuridad y la potencia musical conviven con un repertorio capaz de conectar tanto con los seguidores de siempre como con quienes acudían por primera vez a verlo en directo. Y a su lado, una banda de enorme nivel que sostuvo el concierto con precisión. La formación estuvo integrada por Piggy D. (Matt Montgomery) al bajo, conocido por su etapa junto a Rob Zombie; Tim Sköld, viejo conocido del universo Manson y productor de varios de sus trabajos, alternando bajo y guitarra durante esta etapa de la gira; Nick Annis a la guitarra, aportando contundencia en los riffs tras la salida de Reba Meyers; y Gil Sharone a la batería, cuyo trabajo volvió a destacar por su potencia y solidez rítmica. Todos ellos demostraron una compenetración impecable, ofreciendo un sonido compacto y contundente durante toda la actuación.




































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































